¿Qué es el síndrome del impostor?

¿Alguna vez te ha pasado que dudas de ti y de lo que sabes hacer aunque tengas suficiente preparación y experiencia? ¿Te ha pasado que en ocasiones sientes miedo que los demás se den cuenta de que no sabes o que no eres tan inteligente para el puesto que tienes? ¿Piensas que tus logros y aciertos se deben a la suerte?

¿Has tenido la sensación que por más que te esfuerces lo que haces no está bien hecho o crees que hay algo que te falta por mejorar, o aprender o saber? ¿Alguna vez tuviste la sensación de ser un “fraude” aun estando preparad@, siendo buen@ en lo que haces y teniendo suficiente evidencia de lo buen@ y capaz que eres?

Si dijiste “sí” a alguna de las preguntas, es probable que padezcas el Síndrome del Impostor, que es un trastorno muy común entre las personas preparadas y de éxito, que se caracteriza por pensamientos distorsionados acerca de tus capacidades y de experimentar una fuerte e intensa sensación de estar engañando a los demás… ¡qué raro!, ¿verdad? Y por extraño que parezca, crees que tus excelentes resultados son chiripa o pura suerte, sintiéndote un fraude. Y ojo no es que lo seas, solo lo sientes…

Por otro lado, cuando padeces de este síndrome, te exiges demasiado, eres perfeccionista, trabajas más de las horas requeridas, sientes inseguridad pensando que te falta información buscando constantemente formación, lecturas, especialización… Es casi imposible que valores tus cualidades y no puedes ver tu talento natural, eso que se te da fácil, ese regalo que eres y por lo que los demás quieren estar cerca de ti o te quieren en su equipo, eso que podrías hacer todo el tiempo incluso sin cobrar porque ese es tu gran propósito.

Créeme, no hay personas tontas que puedan ser engañadas y la realidad es que hay personas inteligentes que están viendo y valorando lo que tú te estás negado a ver. La vida te está esperando. Fluye y aviéntate, emprende, acepta ese puesto o búscalo, crea tu propio negocio… Permítete cometer errores y aprende de ellos, esa es la mejor formación que te permitas tener.

Reconoce aquello que disfrutas hacer y síguelo haciendo. Esa es tu gran contribución; enumera lo que has conquistado, te puede servir buscar toda la evidencia que tengas de lo bueno que eres incluso lo que te dicen como: “Eres importante en mi vida”, o “lo que haces me gusta mucho” o “lo que dijiste o hiciste me cambió la vida para mejor”, también haz una lista de tus logros, diplomas, medallas, puestos de trabajo, metas y objetivos alcanzados, etc.

¿Puedes ver que no eres un impostor? Si aún sigue esa sensación molestando en tu interior, contrata a un Coach para que te acompañe al logro de tus metas y objetivos y para que te ayude a deshacer todas esas creencias que te mantienen bloquead@. Estoy a tus órdenes.

Lourdes Buentello
Lourdes Buentello

Coach MMK de Desarrollo Humano

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